martes, 4 de agosto de 2009

Colecciono sonrisas y tragedias, lo primero a medias por las prisas. Mi campanilla mira que desperdiciar a un Peter que hubiese besado el suelo que pisas, ni Españas ni camisas blancas… queda tan poca esperanza. Maldigo vuestra usanza pecado, castigo de dios o de un dios a descargas de amperios agarran por delirio. Pero el corazón ya no da crédito, una traición por cada centilitro de lo sacáis de un hombrecito. Tantos buscando un ángel y yo busco al gel del exilio, por ir mas allá de lo imaginable, por alimentarme con vinagre y ser tan dulce y tan salado al mismo tiempo. Si estoy hambriento caliento sopa de amor, zumo de dolor si estoy sediento… aun queda la palabra, la pata de cabra. La llave que abra la sagrada cuadra y cabalgar a 12 vientos, 4 por cada 600.000 kilómetros y regreso a mis aposentos con mis lobos. Ya que las niñas no quieren ser princesas, y principito pasa de robos embobo corazones quizás por no tener ese par de cojones, casi eternizo mis depresiones. Si tu supieras mi amorcito necesito un pedacito de tu cielo, un whisky con hielo y unos huevos fritos y déjate de historias que ya morí en vida mi amor, que ya no me complico. Que mas quisiera ser para ti un vicio inconfesable, uno de esos con los que no tienes bastante y quieres más y más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario