martes, 4 de agosto de 2009
Y todo desaparecía solo estábamos tu y yo, debajo de la sabana en la cama de mi habitación. Nuevo juego; una aventura para dos. El tiempo o quien llegara mi única preocupación. Llegamos a un extremo que no sabes quien es quien, si esa pierna es la tuya son sus brazos los que ve. Perderme en tus caderas verme yo desde tus ojos, que mágica y que bella siempre es la primera vez. Y nos fundimos dos cuerpo fueron uno poco a poco fui enredándome en tu pelo, fui perdiéndome en tu piel. Entregamos cuerpo y alma, bebí de tus labios la pasión y el desenfreno de este amor, veneno sorbo a sorbo me izo perder la razón. Tanto el tuyo como el mío por momento el corazón, nos hizo caso del tiempo… y se paro. Convertimos de mi cuarto en un paraíso, hicimos de la lámpara un bello atardecer. Entre besos y caricias todo comenzó, que mágica y que bella siempre es la primera vez.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario