Que tu, me engañaste por primera vez… después que yo jure, amarte y vine aquí;
Bésame que con que tus labios toquen los míos, tu haces que se me erice la piel… atrévete y no lo pienses que conmigo tu no tendrás nada que perder, hay dale bésame. Pégate sin prisas pa besarte el cuello y con pasión estrujarte el cabello. No es necesario decir que pasaremos la noche calentándonos, haciendo a un lado la ropa y con un choque de copas embriagándonos. Entrelazando las ganas entre todas las sábanas, imaginó; tu cuerpo encima del mío, tú y yo devorándonos.
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