martes, 4 de agosto de 2009
Y si me voy, tú ya no me echarás de menos. Dejaré correr por mis venas el veneno; de la tristeza, la soledad y el desamor... Yo tenía un corazón, pero tú te lo llevaste lejos. El reflejo del espejo no dice nada. Ya no estás, pero sigo tirando piedras a tu ventana. Para ver si así se asoma tu recuerdo y por lo menos, le echo a la vida un poco de ganas. Pero no puedo, te las llevaste cuando te fuiste. Junto a la promesa de no volver a estar triste y sufrir porque me quema la pena de seguir con la condena. A morir esperando algo que no existe. Esta existencia y sus malditas ironías. Lloro cada día por quien me dio tantas alegrías, la tontería de esperar algo que nunca va a llegar y llorar por quien no me va a amar en toda su vida. Ponme uno doble de soledad con hielo.. Mi musa se fue y hoy me quiero poner ciego.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario