martes, 4 de agosto de 2009

Huyendo de un recuerdo sin quererlo compartir, solo el ansia de tenerlo me hace sobrevivir. Me niego a renunciar a ti porque te quiero y es porque a veces yo alcanzo las estrellas cuando me miras, mirando al cielo. Y eres tú mi ángel, y eres tú mi luz… y desde que naci nadie me quiso como tu. Yo te miro y tú me miras, yo hablo contigo y tú me cautivas y desde un cuadro colgado en la pared mi aspecto ha ido cambiando y el tuyo no lo se… tú te fuiste y yo me quede. La última vez tú estabas en una cama y yo estaba allí de pie y mis deseos eran tan fuertes que tú apenas me escuchabas. Bésame como antes, esta locura no me deja olvidarte, olvida de tu mente todas tus mentiras, que juntos curaremos todas las heridas... éramos como niños, jugando y al amor dentro de un castillo, tú eras lo mas bello de mis pensamientos, y te convertiste en aquella bestia, que invoco mi miedo. Amarga mañana, que oscuro esta el invierno, siento que me faltas, tú cuerpo esta lejos... Metido en otra cama pensando que amarga la mañana, pero no en mi. Y es que tiene una cara morena y una mirada que a mi me hiela, sueño con decirle te quiero pero veo que es que no me atrevo, voy todas las tardes al parque a ver si lo veo, desde el día en que lo vi hay dentro de mi, algo que me mata. Cerrando los ojos se apaga el universo, pequeño telón para escenario tan inmenso. ¿Te falta algo? ¿Te sientes solo? no importa, pues un corazón grande se llena con poco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario